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Manifestación de Democracia Real Ya en Madrid el 15 de mayo de 2011

Manifestación de Democracia Real Ya en Madrid el 15 de mayo de 2011 (CC furilo en Flickr)

La normativa vigente en materia educativa, la Ley Orgánica de Educación (LOE), es, después de la Constitución, la norma de rango superior que los docentes de la escuela pública española tenemos que aplicar en el ejercicio de nuestras funciones a la hora de establecer los puntos fundamentales de nuestra práctica docente. El artículo 2 de esta norma enumera los fines que pretende conseguir el sistema educativo español. Uno de ellos, el que está señalado con la letra k) es:

La preparación para el ejercicio de la ciudadanía y para la participación activa en la vida económica, social y cultural, con actitud crítica y responsable y con capacidad de adaptación a las situaciones cambiantes de la sociedad del conocimiento.

Hace varios días que estoy reflexionando sobre las posibles interpretaciones de este texto para intentar entender las intenciones del legislador y, a la vista de la situación política y social que está viviendo nuestro país, me parece interesante analizar sobre todo estas dos cuestiones:

  • cuando habla de ejercicio de la ciudadanía ¿se refiere a ser escuchado un día cada cuatros años e ignorado los otros 1460?
  • cuando habla de la participación activa en la vida económica, social y cultural ¿se refiere a la participación como simples consumidores/as?

La frase siguiente para mi es suficiente para resolver estas dudas con un contundente ¡no!, pues lo que yo entiendo de esta Ley es que si queremos que nuestros alumnos/as, llegados a la mayoría de edad, ejerzan esa ciudadanía y participen activamente en la vida económica, social y cultural con actitud crítica y responsable, implícitamente estamos diciendo que les debemos proporcionar la capacidad de detectar las injusticias y de reaccionar adecuadamente frente a ellas, pacífica pero contundentemente. De no tolerar que se destruyan las conquistas sociales que sus antepasados han conseguido con sangre, sudor y lágrimas. De no permitir que se les roben sus sueños y su futuro. De que esta sociedad no los excluya.

La riqueza no está supeditada a las leyes de la termodinámica: se puede crear y se puede destruir, en eso estamos de acuerdo. Un cataclismo, una epidemia, una guerra… hay muchas causas que pueden mermar o incluso acabar con los recursos económicos de un país y dejarlo en la pobreza.

Pero éste no es el caso de España, ni de Portugal, ni de Grecia, ni del resto de Europa. Aquí los recursos económicos no se han destruido, sino que se han trasladado y se siguen trasladando a los bolsillos -léase a las cuentas de los paraísos fiscales- de los causantes de la crisis, con la connivencia de los políticos de gobierno y oposición, unos que dan la espalda a su ideología y a su programa electoral, traicionando así a los/as que han confiado en ellos, y otros que aplauden en la intimidad y rugen en público, esperando la muerte del adversario para devorar su cadáver.

Es por eso que este edublog y su autor -convencidos de que esta entrada responde a una de las responsabilidades más importantes de la educación, que es proporcionar elementos de reflexión sobre qué mundo queremos para nuestros jóvenes- apoyamos las movilizaciones ciudadanas que se están produciendo en toda España y en muchas ciudades europeas para reclamar una democracia verdadera.

ACTUALIZACIÓN (21/5/2011): Hoy, jornada de reflexión (o de inflexión), aconsejo leer Llevan razón, un artículo que Concha Caballero, profesora de Lengua y Literatura en un IES andaluz, publica en su blog y en su columna semanal del periódico El País.
Propuesta para la reflexión/inflexión: ¿Quiénes son los peligrosos antisistema?

Acerca del autor

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  1. Mayti Zea Contestar

    Se puede decir más alto pero no más claro y con tanto tino, Massimo. Lo suscribo y lo comparto. Con tu permiso enlazo esta entrada en mi muro de Facebook. Gracias.

  2. Massimo Pennesi Contestar

    Gracias a ti, Mayti.

  3. Pingback: Bitacoras.com

  4. carmen caparros Contestar

    Estoy totalmente de acuerdo contigo y me alegra que hayas hecho esta reflexión sobre nuestro deber y nuestra responsabilidad como docentes, que ya no es solo transmitir conocimientos sino enseñar a nuestros alumnos a ser personas y a conocer sus derechos y sus obligaciones. Tenemos una responsabilidad muy grande, pero también hermosa, porque en nuestras manos está poner un granito de arena para que esos logros de los que hablas y que se han conseguido muchas veces a fuerza de dolor y sufrimiento, se cuiden, se mantengan y se defiendan, como están haciendo las personas acampadas en la puerta del Sol, cuando se vean amenazados.
    Me alegra tenerte como colega, amigo Massimo.

  5. Ana Ogando Bautista Contestar

    Estaba pensando la entrada nueva que necesitaba hacer sobre todo esto en mi blog, porque como profesora no me podía quedar al margen, y pensando y leyendo he visto tu entrada y la voy a poner tal cual. Me ha encantado. Muchas gracias por todo Massimo.

  6. Alberto Miranda Contestar

    Algo se mueve… Gracias, Massimo.
    Debemos ver a nuestros alumnos no como chicos y chicas a los que guardar e instruir sobre unos mínimos -en nuestro caso, musicales-, sino como personas, como lo que fuimos nosotros a su edad, necesitados de orientación, de ser escuchados, y a los que, como si de nosotros se tratara, hay que mantenerles en la idea de la necesidad de la libertad, así como de la justicia que, desde sus vidas, han de trasladar a los demás.

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