¡Cambiemos de música!

En el día de su quinto cumpleaños, este blog se quita la camiseta de la marea verde, que vistió hace un año para reivindicar el derecho del pueblo español a una escuela pública de calidad, porque se le ha quedado pequeña y se viste de rojo y negro para recordarle cada día a su autor y a sus lectores y lectoras, que además de por el derecho a la educación hay que luchar por más derechos que nos están siendo arrebatados por un gobierno corrupto y traidor, arrodillado (al igual que la principal fuerza de la oposición) delante de un poder financiero desalmado que no duda en violar masivamente los derechos humanos más básicos para enriquecerse más y más.

Tenemos que seguir luchando por una excelente educación pública ―porque todos los niños y niñas tienen que disponer de las mismas oportunidades para desarrollar su talento― pero también por un excelente servicio sanitario público y universal ―porque nadie tiene que sufrir o morir por no tener dinero para curarse―, por el derecho a la vivienda, a un trabajo digno y justamente remunerado, a expresarnos libremente, a la justicia igual para todos y todas, a la cultura, …

Los atropellos a todos estos derechos son tantos, en España y en otros países igualmente maltratados por la codicia de unos pocos, que están llenando a diario los medios de comunicación con imágenes desoladoras. La que ha marcado mi día de hoy ha sido la de los músicos de la orquesta de la televisión pública griega, cerrada a cal y canto sin preaviso, forzando la ejecución de un Finale que no estaba en la partitura.

La Orquesta y el Coro de RTVE, que están avisados, ya han empezado la ejecución de su propia Suite trágica, tocando el Preludio hace pocos días en al Plaza de Oriente de Madrid.

Sabemos muy bien cómo sigue la partitura que los malvados quieren obligarles a tocar, por eso es necesario quitarla de los atriles y romperla en mil pedazos. Ellos tienen instrumentos muy ruidosos y molestos, pero nosotros somos más… ¡unámonos y cambiemos de música!

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