Entre palomas y gaviotas

Carlos Guastavino

Carlos Guastavino (PD Wikimedia Commons)

El siglo XX ha comportado una fractura entre los compositores de música culta (para usar la menos mala de las definiciones que nos permiten entender el género al que nos referimos) y el público. Tras un par de siglos de progresivo acercamiento entre el compositor y el público, culminado en el Romanticismo, donde asistimos a fenómenos de masa como los virtuosos (sobre todo pianistas y violinistas) y la ópera, el músico del siglo XX se encuentra de frente a una incómoda disyuntiva en la que tiene que decidir si componer experimentando para innovar el lenguaje y la estética musical -asumiendo de esa manera la responsabilidad de educar el oído y el gusto musical del público, aún a riesgo de perderlo- o renunciando parcial o totalmente a la investigación para dedicarse a escribir una música de más fácil comprensión y disfrute, basadas en el lenguaje musical de las generaciones anteriores.

Carlos Guastavino, nacido hace exactamente 100 años, decidió tomar este segundo camino, llegando a ser el más importante continuador del nacionalismo romántico argentino, en el cual confluyen la tradición europea y el folclore de su país.

En el catálogo de Guastavino, que incluye varios centenares de obras tanto vocales como instrumentales, destaca Se equivocó la palomauna canción que compuso en 1941 sobre un poema de Rafael Alberti, conocida en todo el mundo gracias a las interpretaciones de numerosos cantantes, por ejemplo José Carreras, María Dolores Pradera y Joan Manuel Serrat. La versión de este últímo es un arreglo de Sergio Endrigo, que a su vez la cantaba traducida al italiano.

Entre tantas versiones, la que prefiero es sin duda la de Mercedes Sosa, cuyo arreglo sobrio  tanto en armonía como en instrumentación nos deja disfrutar de todos los matices expresivos de su voz plena y rica.

Para quienes quieran tocarla con la flauta, aquí está la partitura.

Entre las razones del éxito de esta canción está sin duda la elección de Guastavino de repetir una y otra vez las palabras se equivocaba (en el poema sólo aparecen al comienzo), lo que, junto con el uso de una armonía modal, amplifica la atmósfera de ensoñación que posee el poema, cuyo título es simplemente La paloma. Alberti lo escribió en París en 1940, un año antes de publicarlo en Buenos Aires en el libro Entre la espada y el clavel, dedicado a Pablo Neruda.

La paloma se equivocaba -lo afirmó Alberti y lo repitió Guastavino- eso es indudable, pero si se equivocaba era por ingenuidad, esto tampoco se puede cuestionar pues ya se sabe, esta ave es reconocida universalmente como símbolo de la paz. Sin embargo, no podemos decir lo mismo de otros pájaros que cometen graves errores por maldad (o incultura). El día 27 de marzo, con ocasión del Día Mundial del Teatro y del 5º aniversario del teatro dedicado al poeta gaditano en el municipio almeriense de Huércal-Overa, el PP retira el nombre de Rafael Alberti de su Teatro Municipal por considerar que “no vende” a la ciudad. Parafraseando al poeta: Se equivocó la gaviota, se equivocaba. Haciendo alarde de un autoritarismo de otros tiempos y de una profunda mezquindad, el concejal de Cultura de ese pueblo, Antonio Lázaro, que merecería pasar a la historia por su incultura (o maldad), ha afirmado que “no hay razón para que el mayor espacio escénico de la localidad esté dedicado a esta persona”. Afirmación patética donde las haya, pues razones hay de sobra: por si no bastaran cada uno de sus versos inmortales, este poeta universal, reconocido en todo el mundo por su obra y su compromiso político y social, ha sido galardonado entre otros con el Premio Cervantes el  Premio Nacional de Poesía y el Premio Nacional de Teatro (sí, de Teatro); fue nombrado Doctor Honoris Causa por las Universidades de Cádiz, Toulouse, Burdeos, La Habana,  por la Complutense de Madrid y la Politécnica de Valencia; también se le otorgó el título de Comendador de las Artes y las Letras en Francia, el de Alcalde Perpetuo del Puerto de Santa María, el de Ciudadano de Honor de Roma y de Buenos Aires y el de Hijo predilecto de Andalucía, y me paro aquí porque creo que es más que suficiente.

No hace falta seguir, es más, quizás tampoco hubiera hecho falta dar estas explicaciones, pues todos los que no sean incultos (o malvados) le han visto el plumero a ese pájaro llamado Lázaro (para seguir con el símil ornitológico), incapaz de reconocer (por inculto) la grandeza de un personaje admirable o de aceptar (por malvado) que exista otra opción política que no sea la suya. O por ambas razones.

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  2. Lola Contestar

    La ignorancia es atrevida, Massimo.
    No tenía ni idea del asunto: es una vergüenza. Qué triste.
    Maravillosos, el poema y la canción.
    Un saludo

  3. Jordi Contestar

    Una constatación más de que jamás hay que menospreciar la capacidad destructiva de un tonto malintenciondo.

  4. chelucana Contestar

    Hace unos días, desde Mojacar, leía con tristeza la noticia que comentas “Rafael Alberti no tiene vinculación histórica con el municipio de Huércal-Overa”. Leer esto hizo que echara de menos incluso a algunos políticos y pensadores de derechas cultos.

    Para una nieta de republicano asesinado en Granada días antes que Lorca, recuperar a Alberti del exilio fue importante. Que regresara con actitud y compromiso político, como diputado del partido comunista también lo fue.

    Durante su residencia en Madrid asistí a algún recital de poesía y en mis paseos cotidianos por la calle Bailén, solía pararme frente a los Jardines de Sabatini, desde donde podía ver la buhardilla donde vivía, en la Cuesta de San Vicente. Imaginaba entonces a Alberti leyendo, o escribiendo, quizá, la segunda parte de su Arboleda Perdida.

    En el día mundial de la poesía leíamos en familia algunos poemas de Alberti. Hoy mi pequeña descubre en tu blog una partitura para flauta que hará sonar. Tal vez alguien la oiga tocar y ella pueda decir que la compuso Guastavino, basado en el poema “La Paloma” de Alberti.

    Gracias, Massimo, por recordarnos a Alberti.

  5. Gorka Fernández Contestar

    Este domingo inicio en mi blog na sección titulada Podcast para Carmaux y Gabaratz, mi intención es dejar a mis hijos un registro sonoro de diferentes cuentos, poemas y demás cuestiones. Empezaré con Alberti, motivado por el mismo hecho que a ti te motivó este post, pensé en justificarlo y explicarlo, ahora pienso para qué si Massimo ya lo ha dicho y bien. Te enlazaré por tanto.
    Un abrazo
    Gorkafm

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